11 agosto 2006

El cielo que miraba Paco Ponzán




Blanca hace fotografías para regalarme el cielo. "Ya no fotografías el cielo que miraba Paco Ponzán". El cielo que miraba Paco Ponzán... Descubrí que aquel cielo es el mismo cielo que cobija mis sueños, el mismo cielo que, a veces, miraba Palmira Plá, el cielo que le traía su recuerdo...

3 comentarios:

Javier B. dijo...

Paco Ponzán estaría encantado de tener el cielo tan bonito que aparece en la foto. Y de celebrar las fiestas de Huesca

Víctor Juan dijo...

Querido Javier:

Paco Ponzán amaba la vida. Estaba encantado de vivir en Huesca, de disfrutar de los sanlorenzos, de pasear bajo este mismo cielo junto a su gran amigo Evaristo Viñuales. Posiblemente nada le gustaba tanto como tomar café con Ramón Acín en los Poches de Galicia durante las fiestas de San Lorenzo.
Acababa de cumplir 24 años cuando el general Franco y una parte del ejército se sublevaron contra el gobierno legítimo de la Rupública. Aquello ocurrió unos días antes de empezar los sanlorenzos. Le arrancaron de su vida (después de perder la guerra civil española inició su exilio en Francia y se vio envuelto en la segunda guerra mundial. No volvería a recuperar su vida. Los alemanes lo asesinaron unos días antes de abandonar Tuolouse, cuando ya sabían que estaban perdiendo la guerra). Asesinaron a Ramón Acín, su maestro. Evaristo Viñuales se suicidó en el puerto de Alicante...

¿Te imaginas lo que hubiera sido de ellos y, fundamentalmente, de todos nosotros si una parte de esta España cainita nos hubiera dejado en PAZ?

Muchas gracias por tus visitas y tus comentarios. Ya veo que has traido de tus vacaciones unas fotografías maravillosas

javier b. dijo...

Muchas veces he imaginado cómo habría sido ahora la vida en España sin una Guerra Civil. En nuestros días da pánico pensar que por tener ideas distintas a las de otro te podían quitar la vida impunemente. Asesinar sin responsabilidades. ¡Es terrible!
Si hubiésemos tenido libertad desde entonces habríamos disfrutado de las obras de muchísima gente que amaba la vida, como Paco Ponzán y Ramón Acín.
Que no suceda nunca más.
Un abrazo