04 noviembre 2007

Los niños del frente


El próximo martes, 6 de noviembre, a las 19:30 h., en la sede del Museo Pedagógico de Aragón se presentará el libro Los niños del frente de Enrique Satué y Roberto L'Hôtellerie. A continuación se inaugurará la exposición del mismo título, una muestra que recoge los 82 dibujos que Roberto L`Hôtellerie realizó para iluminar este libro.
Presentación

La guerra, cualquier guerra, es siempre un monumento a la sinrazón y los niños son las inocentes víctimas de la estupidez de los adultos. No entienden nada de lo que ocurre a su alrededor. Pierden siempre. Pierden la infancia, la alegría, las horas robadas al juego, las caricias de sus padres... Pierden, en definitiva, su derecho a ser niños.
Mi amor por este libro viene de lejos. Estuve en Sabiñánigo el día de la Constitución de 2003 en la presentación de Los niños del frente. Hice aquel viaje con Herminio Lafoz. La sala de la Casa de Cultura del Ayuntamiento estaba llena de “niños de la guerra” y de sus familiares. Se miraban, nos mirábamos, como si guardáramos un secreto. Nos habíamos reunido el día de la Constitución y juntos íbamos a poner palabras donde durante décadas sólo hubo miedo, silencio y olvido. Celebrábamos, a nuestra manera, la victoria de la convivencia y de la memoria.
Los niños del frente es una muestra del trabajo paciente y riguroso de Enrique Satué, de su gusto por los detalles pequeños, por lo cotidiano, de su interés por la sabiduría que esconde cualquier instrumento de boj tallado con manos humildes, expertas, abnegadas y, sobre todo, auténticas… Enrique nos habla en este libro de la dignidad de la historia y de las satisfacciones que le proporciona su oficio de hurgador.
Cuando contemplé por primera vez las ilustraciones de Los niños del frente imaginaba los centenares de horas de investigación necesarias para reflejar con tanta fidelidad la época, los objetos, la tipografía, los ambientes y las situaciones. Pensé en las docenas de bocetos y borradores que Roberto L`Hôtellerie habría hecho para recrear cada escena con ayuda del lápiz, de la tinta, de las acuarelas y del pincel, pero sobre todo con infinitas dosis de sensibilidad y de talento.
Finalmente, Los niños del frente es para mí el libro que nos devolvió a Palmira Plá, la maestra que sufrió dos guerras, dos exilios, el desgarro infinito de las ausencias y, que a pesar todo, se le encendían los ojos –los mismos ojos que miraban a Paco Ponzán- cuando nos decía que había que trabajar desde la escuela, que había que empeñarse en hacer una sociedad más justa. Palmira Plá Pechovierto (Cretas, 1914-Castellón, 2007) paseó su entusiasmo de joven maestra en el Teruel republicano del tiempo de la gran ilusión. Allí le sorprendió la sublevación del general Franco una tarde tranquila cuando había salido de casa con el dinero justo para tomar una limonada y montar en los coches chocantes. Tenía 22 años. Durante la guerra estuvo en Caspe dirigiendo las colonias escolares que el Gobierno de la República organizó para alejar a los niños de los desastres de la guerra… Y esta es la historia que nos regalan Enrique y Roberto.
El Museo Pedagógico de Aragón se honra en acoger entre sus publicaciones la segunda edición de Los niños del frente, una muestra de la importancia de la educación incluso en medio del sufrimiento provocado por una guerra.
Víctor M. Juan Borroy
Director del Museo Pedagógico de Aragón

1 comentario:

Luisa Miñana dijo...

Será precioso, sin duda.
Cuánta razón tienes en lo que dices de la guerra, los niños, la memoria, la necesidad de trabajar en la escuela... ésto me preocupa mucho, la escuela hoy en día, de verdad.
Mis deseos de que salga todo muy bien. Procuraré acercarme a la exposición en cuanto tenga un ratico.